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John Lynch (Mar Mediterráneo) - (21/ene/2006)
Hola, soy un
navegante en el Mediterráneo pero un amigo mío se va para BA el
mes de febrero camino a la antártica. Le hablé de Vito Dumas y
sus travesías y yo quería saber si existe algún museo o
simplemente una organización dedicada a la memoria de D. Vito.
John Lynch
Willy Espíndola (Córdoba - Argentina) - (25/ene/2006)
Hola, soy Willy
Espíndola, tengo 18 años y soy de Córdoba. Hace unos años
ya, mi viejo me recomendó un librito muy interesante, se
trataba de Joshua Slocum. Al final del libro hacían una
mención de Vito Dumas y desde ese entonces yo también estoy
tratando de descubrir info en cualquier parte acerca de él.
Todavía no he podido comprar ninguno de sus libros, así que
te pido un favor, si me podrías recomendar uno...
Saludos y te
dejo con un articulo de un periodista que escribe
maravillosamente, por suerte le tocó a Vito que escribiera
acerca de él.
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La hazaña de Vito Dumas |
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Especial
Dio gloria a la República Argentina, y la República
Argentina le retribuyó con olvido. Es que lo suyo fue
ensueño, sacrificio, tenacidad para afrontar durísimos
desafíos, y hace demasiado tiempo que los argentinos han
extraviado esos valores. Vito Dumas ha sido el mayor
navegante solitario de la historia mundial, un
deportista de talla no menor que la de Juan Manuel
Fangio, rango que comenzó a conquistar el 1º de julio de
1942, cuando se lanzó a la más grande aventura náutica
jamás intentada por un solo hombre: dar la vuelta al
planeta en un pequeño velero, atravesando la terrible
zona de “Los 40 Bramadores”, ubicada al sur del paralelo
de 40 grados y azotada permanentemente por vendavales
que soplan desde el oeste.
Solamente dos expediciones de yachtmen habían logrado
cruzarla: en 1910, el Pandora unió Nueva Zelanda con la
República Argentina, pasando por el Cabo de Hornos;
estaba al mando de dos veteranos capitanes, un inglés y
un australiano, que luego desaparecieron en la inmensa
soledad del Atlántico Sur; en 1924, el Saoirse,
tripulado por cuatro experimentados marinos, renovó la
hazaña, con escalas en Durban y Melbourne. Pero nadie se
había atrevido a hacerlo solo.
Vito Dumas tenía una pequeña estancia en la provincia de
Buenos Aires. Vendió todos sus animales, contrajo
préstamos y mandó construir el Lehg II, un yate de 9,55
metros de eslora, 3.30 de manga, 1,75 de calado. A
juicio de expertos europeos, uno de los más bellos
barcos que se puedan concebir (al término de su proeza,
lo donó a la Escuela Naval). El Lehg I le había servido
para acumular experiencias, entre ellas el cruce del
Atlántico, en 1931, entre Arcachon (Francia) y Buenos
Aires, siguiendo un itinerario (derrota, en términos
marinos) que habían trazado antes que él audaces
navegantes solitarios, como el francés Gerbault (1923) y
el alemán Plüschow (1928).
Tenía todo listo para iniciar la navegación por la
llamada “Ruta imposible”, pero la caída abismal de los
precios agrícolas lo colocó en el umbral de la ruina;
debió vender el Lehg II; un verdadero drama del que se
repuso más tarde cuando ahorró unos pesos y recuperó el
navío, que estaba muy deteriorado. Con ayuda del Yacht
Club Argentino y del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos
Aires lo puso a nuevo. Su amigo Arnoldo Bruzzi pagó
todos los gastos. El 27 de junio de 1942, con 10 pesos
propios y 10 libras esterlinas que le regaló Bruzzi,
partió de Buenos Aires. Hubo de esperar en Montevideo a
que amainara el pampero, y el 1º de julio de 1942 inició
verdaderamente su hazaña. En pleno invierno; no pudo
empezar en peores condiciones. Cubrió las cuatro mil
millas hasta llegar al África en 55 días; de ellos, 45
en constantes borrascas. Durante ese trayecto, se le
infectó el brazo derecho, que quedó inutilizado durante
semanas.
Cuenta en su libro Los 40 Bramadores que, desesperado
por la fiebre (superior a los 40 grados durante varios
días) y por el intensísimo dolor, intentó amputarse el
brazo. La hinchazón se había hecho monstruosa. En la
noche del 11 de julio, mientras una furiosa tempestad se
abatía sobre el Lehg II, se inyectó un antitetánico,
invocó a Santa Teresa (Vito Dumas era profundamente
religioso), tomó un cuchillo y se dispuso a iniciar el
corte. No alcanzó a introducir el acero en su carne. Se
desmayó. Piensen lo que quieran: cuando despertó, su
litera estaba empapada de pus; en el brazo se había
abierto un orificio de 8 centímetros de diámetro, por
donde drenó la infección, el dolor había desaparecido y
recobró el movimiento. La tempestad pasó, y pudo dormir
por primera vez en muchos días.
El 21 de julio, se interna por una región helada, donde
soplan vientos de hasta 140 kilómetros por hora, con
olas de hasta 16 metros de altura. El Lehg II, maravilla
de la ingeniería náutica, supera airosamente todos los
obstáculos.
Cuando cruza con navíos de combate ingleses y
australianos que patrullan la región no se le confirma
nunca su posición, pues el mundo está en guerra. Eso sí,
le saludan con sirenas, le ofrecen agua y alimentos y
medicinas, pero ningún dato oceanográfico. La barbarie
de la guerra desplaza a la solidaridad, al sentido
común.
Pero Vito Dumas se demuestra un eximio navegante, que
jamás extravía el rumbo. Se cruza con submarinos y otros
navíos de guerra y después de 55 días de navegación en
soledad puede hablar por primera vez en castellano con
el tripulante de un crucero inglés que conoce el idioma.
Justamente, después de 55 días de navegación, el Legh II
ingresa en la Bahía de la Mesa, en Ciudad del Cabo.
(Dumas rechazará al práctico, porque no desea gastar aún
sus 10 pesos y sus 10 libras esterlinas...) Se queda en
El Cabo hasta el 14 de septiembre, cuando inicia la
etapa más dura: Ciudad del Cabo–Nueva Zelanda siguiendo
“La derrota imposible” del mar Indico, que ningún
navegante solitario ha podido realizar.
Allá va el argentino, que está asombrando a un mundo
hundido en el drama de la guerra. El primer temporal que
enfrenta dura tres días y tres noches. Habrá lapsos de
hasta 24 horas en que maniobrará la caña del timón sin
posibilidad de reposo alguno. Cuando desciende a la
cala, se encuentra con que un tanque ha perdido toda su
carga de 200 litros de agua potable. Le quedan solamente
160 litros para afrontar la extensa travesía de más de
siete millas. Se alimenta con chocolate hervido o en
tabletas, galleta con mucha manteca, dátiles y vitaminas
A y C. Algunos días, puré de papas y arroz con curry.
Cuando cumple 42 años (había nacido el 26 de septiembre
de 1900), se ofrece de regalo una botella de champán...
El 9 de noviembre, lleva 56 días de navegación y se
afeita por primera vez. Le quedan solamente 50 litros de
agua. El 13 de ese mismo mes está a sólo 130 millas de
las costas de Australia. Lo atacan nuevamente las
fiebres, pero decide seguir. No se detendrá: lo espera
Nueva Zelanda. De pronto, calma chicha. Diez días
infernales, paralizado bajo un sol inclemente. El agua
se agota; vuelven los vientos y el 22 de noviembre cruza
el meridiano antípoda de Buenos Aires: ha cumplido media
vuelta al mundo. Se le termina el agua, y comienza a
beber agua de mar, que tolera muy bien. Un ciclón
produce algunas averías, que hacen escocar al Legh II. A
pesar de su tremenda debilidad por la escasez de
alimentos y de agua potable, consigue mantener enhiesta
a la maravillosa embarcación. Contrae escorbuto y le
resulta casi imposible masticar. Morder una galleta se
transforma en una tortura. El sueño inducido por la
debilidad lo acosa día y noche.
Para este buen católico, el día de Navidad trae el mejor
de los regalos: avista las costas de Nueva Zelanda.
Llegará el 27 de diciembre de 1942: ha navegado solo,
sin escalas, 7.400 millas en 104 días. “Nadie, nadie, si
no es Dios, podrá obligarme a hacer otro esfuerzo como
éste”, declara al llegar a tierra. Una hazaña que
inmortaliza su recuerdo en cualquier país del mundo
donde hay marineros y genuinos deportistas. (En
Inglaterra y Francia, se le honra hoy, y se le honrará
siempre, como a un grande de la navegación. En
Argentina, a juzgar por la desmemoria de los
contemporáneos, parecen quedar cada vez menos marineros
y menos orgullo).
El 30 de enero de 1943 reemprende la navegación: quedan
cinco mil millas hasta llegar a Valparaíso. Una
nadería... Pero se cae y se rompe dos costillas. Se cura
en el trayecto: los huesos soldarán perfectamente. Y
luego un brinco de 3.500 millas entre Valparaíso y
Buenos Aires, por el terrible Cabo de Hornos. ¿Una
nadería? El viento glacial y los icebergs acosan. Vito
Dumas permanece siete días enteros al timón; pasa y
sigue. El 7 de julio de 1943, un año y una semana
después de su salida de Montevideo, entra en el puerto
de Mar del Plata. Curiosamente, estuvo a punto de perder
el Legh II. En el último tramo, Mar del Plata–Buenos
Aires, de apenas 200 millas, y tras haber dejado atrás
más de 20 mil, el yate da contra un banco de arena.
Dumas consigue salvarlo arrojando por la borda toda la
carga y llevándolo a la costa. En los primeros días de
agosto, Vito Dumas llega a Buenos Aires, cuyos
habitantes le tributan una multitudinaria bienvenida. Es
una apoteosis, ritual que en la Argentina precede al
olvido.
Juan F. Marguch
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Articulo publicado en el
Diario
La Voz del Interior, el Martes 9 de enero de 2001
Rone Dumas (Porto Alegre - Brasil) - (7/feb/2006)
É enorme a minha
satisfação de saber que existiu um fenômeno chamado Vito Dumas...é
recente esta minha descoberta e gostaria de poder saber tudo sobre o
Vito...como poderia conseguir livros dele? quen sabe novas edições...ficam
aí a minha dica...eu compraria e indicaria a todos os meus
familiares,amigos etodos os meus contatos possíveis no Brasil...
Sacioz del Mar (Porto Alegre - Brasil) - (21/feb/2006)
Un aviso a la nueva
generación que antes de ellos hicimos mas y mejor...!
Así me han dicho cuando yo era joven también...!
Lenisa (España) - (18/abr/2006)
Somos una familia de
tres miembros y estamos viviendo en tierra donde luchamos ferozmente
para alcanzar nuestra meta, vivir en un velero, nos gustaría que nos
contarais vuestras vivencias y experiencias todo es bueno e
interesante .
un saludo
Mariano PEDROSA (Buenos Aires, Argentina) - (11/may/2006)
Estimado señor
Bertolino, me comunico con ud. porque me han encomendado
escribir una reseña sobre la biografía y obra escrita de Vito
Dumas para la primera enciclopedia de autores argentinos.
Lamentablemente no puedo encontrar unos datos y pensé que quizá
ud. por ser un conocedor en el tema podía ayudarme.
el lugar de fallecimiento del sr. Dumas
las fechas de publicación de
Espero no haberlo importunado y agradezco
anticipadamente su atención
M. Pedrosa
Luz
(Miramar-Buenos Aires, Argentina) - (18/may/2006)
quisiera saber
el número de teléfono para hacer reserva y que servicios
prestan en sábado por la noche.
Carlos Bartellone (Buenos Aires, Argentina) - (20/may/2006)
Hola, me encanta
el modelismo naval y tengo realizado unos cuantos modelos a
escala y he participado en numerosas exposiciones y concursos,
mi pregunta se basa en si ustedes tienen los planos del legh II
para moder realizar el modelo a escala , siendo así si lo puedo
encara podría enviarles las fotografías del paso a paso ¨
desde ya espero su
contestación
saluda a Ud.
Carlos Bartellone
Alfredo Néstor Helguero (Buenos Aires, Argentina) - (9/jun/2006)
He leído hace poco
los dos libros de Vito Dumas y estoy asombrado de lo que cuenta.
Estoy haciendo un curso de Timonel en una escuela náutica y veo
que he aprendido mucho mas leyendo sus notas que lo que me están
enseñando ya que la parte humana y la templanza de un espíritu
tenaz y admirable no se aprende en un curso.
La esencia y ese
amor tan difícil de encontrar en estas épocas hace que nos
tengamos que replantear muchas cosas. Vaya mi admiración y
respeto por alguien al que muchos tendrían que imitar.-Alfredo
Néstor Helguero.-
Zenón Franco
Ocampos (Periodista y Maestro de Ajedrez, Paraguayo radicado en España) - (28/jun/2006)
Aunque
desconozco casi por completo el tema que ustedes tratan,
leyendo una biografía de otro argentino notable, el
compositor de ajedrez José Mugnos, vi una conexión entre el
ajedrez y Vito Dumas, de la que no sé si ustedes tenían
conocimiento.
Usé casi toda la
información referente a Vito Dumas gracias a la web de
ustedes; les envío el borrador de la nota que enviaré en las
próximas semanas al periódico, para conocer vuestra opinión,
y si desean corregir, agregar o aclarar algo referente a
Vito Dumas.
Un cordial
saludo y muchas gracias.
Zenón Franco
Ocampos.
Luis Nin Estévez
(Montevideo, Uruguay) - (3/jul/2006)
Jorge.
hice este pequeño extracto de pasajes del
libro de Vito que transcribo a continuación, donde relata su
estadía en Arcachón previo a su zarpada hacia el Río de la
Plata.
Confrontando la lectura de esos pasajes con la apreciación de la
realidad en el lugar de los hechos (Arcachón) surge como un
misticismo difícil de explicar para quien no siente ciertas
cosas del mar como uno.
Creo que solo interpolando este extracto con las fotos que
envié, el panorama queda bastante completo.
Abrazo
Luis
>>
Ver más en Arcachón, milla cero
Frauke Vorbeck
(Munich - Alemania) - (5/jul/2006)
Hello,
My name ist Frauke Vorbeck - I'm a german Journalist working for
a Yacht-Magazine called "Segel Journal" in Munich.
We would like to make a report about the famous round-the-world
Sailor Vito Dumas. Our Problem is: We need some Photos, which we
can use in a Magazine.
Could you help us??? Sorry, that I don't write in spanish - but
I don't speak the language very good.
Have a nice day and hoping to here from you as soon as possible.
Best regards
Frauke Vorbeck
Frauke Vorbeck
Journalist & Autorin
Zenón Franco
Ocampos (Periodista y Maestro de Ajedrez, Paraguayo radicado
en España) - (17/jul/2006)
Les escribí
hace unas semanas comentándoles que iba a escribir una
nota sobre Vito Dumas y su conexión indirecta con el
ajedrez, tal vez no la hayan recibido, porque no recibí
contestación..
Por si les
interesa les comento que hoy lunes 17 de julio salió en
ABC de Asunción la nota mencionada en la edición en
papel, y en :
Saludos
cordiales y hasta siempre.
ARTICULO
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Por
Zenón Franco Ocampos
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La
nota original fue publicada el día 17 de julio de 2006 en el diario ABC
Color. Asunción. Paraguay
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Asunción, Paraguay,
Lunes 17 de Julio de 2006
ZONA
DEPORTIVA
GALERÍA DE MAESTROS (18)
José Mugnos, compositor
de finales artísticos
En 1943 la revista inglesa "Chess" celebró un concurso internacional de
finales artísticos. Antes de dar a conocer su fallo publicó un
misterioso interrogante en uno de sus ejemplares: "¿Quién es Vito?". Muy
pocos sabían que la respuesta parcial era el argentino Vito Dumas, "El
navegante solitario" (Buenos Aires, 1900-1965), una personalidad
notable, boxeador, nadador, aviador y navegante solitario, actividad con
la que alcanzaría la gloria. |
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Desde
1923 tuvo cinco intentos de cruzar del Río de la Plata a nado, no logró
su meta, aunque obtuvo el récord de permanencia en el agua; en 1931
intentó cruzar a nado el Canal de la Mancha, pero nuevamente falló. Era
ambicioso, pero no fue exitoso en esa faceta, entonces, cambió de
objetivo: decidió cruzar el Océano Atlántico, navegando solo, lo que
logró tras muchos esfuerzos, de toda índole, en un modesto barco, que a
duras penas adecuó para la empresa, al que bautizó como "LEHG", siglas
elegidas por Vito Dumas al significar: Lucha, Entereza, Hombría,
Grandeza. |
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Diez años
después, tras haber abandonado la navegación, volvió a ella y realizó su
hazaña más grande. El 27 de junio de 1942, en plena Segunda Guerra
Mundial, Vito Dumas zarpó de Buenos Aires a bordo de su embarcación LEHG
II (9,55 m de eslora y 3,30 de manga) con el objetivo de dar la vuelta
al mundo solo, a través del paralelo 40 de latitud sur, en la llamada
"Ruta Imposible", sin radio ni motor.
Después de 22.000 millas náuticas, en 272 días de travesía, de pasar por
los cuatro puntos de las etapas, Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Wellington
(Nueva Zelanda), Valparaíso (Chile) y Mar del Plata, (Argentina), tras
atravesar el temible Cabo de Hornos, "El navegante solitario" volvió a
Buenos aires con el sueño cumplido, y su país lo recibió con todos los
honores el 8 de agosto de 1943.
Fue el viaje más importante de Dumas. Más adelante realizó otras
hazañas, uniendo Buenos Aires y Nueva York, pero fue la anterior la que
lo consagró como el navegante solitario más importante de la historia.
Escribió 4 libros, "Mis viajes", "Solo, rumbo a la Cruz del Sur", "Los
cuarenta bramadores" y "El crucero de lo imprevisto". Sus restos
descansan en el Panteón Naval de Chacarita, Buenos Aires.
Más información sobre Vito Dumas puede encontrarse en:
http://www.navegantevitodumas.com.ar
Por otro lado, en 1943, el ajedrecista aficionado José Mugnos
(1904-1982), quien decidió dedicarse a la composición de finales,
todavía principiante también en este campo, ideó un tema y compuso dos
finales artísticos que algunos especialistas, como el Dr. Karel Skalicka,
consideraron excepcionales.
El Dr. Skalicka, maestro integrante del equipo de Checoslovaquia, que se
quedó en Argentina tras la Olimpiada de Buenos Aires 1939, fue consejero
en el tema de Ricardo Reti y quedó impresionado por esas dos creaciones,
por lo que decidió analizarlas con más detenimiento en su casa. No
encontró fallos, eran realmente difíciles y originales. Cuando a los
pocos días felicitó a Mugnos, este le comentó que se los había dado a
Luis Palau para que los publicara en la revista "El ajedrez americano",
Skalicka comprendió el error que eso significaba, pues estaba convencido
de que los dos finales podían competir con posibilidades de éxito en
pruebas internacionales de finales artísticos. Estos requieren que los
estudios sean inéditos, Luis Palau devolvió comprensivamente las dos
composiciones y así Mugnos pudo enviarlos al concurso de la revista "Chess"
de 1943, firmando con el seudónimo de "Vito Dumas".
Con suma expectación y a espaldas de Mugnos, sus amigos contestaron a la
revista, revelándoles el nombre real de "Vito" y solicitándole una
explicación de la pregunta.
La aclaración solicitada llegó en el siguiente número de la revista,
donde se publicaron los resultados del "Concurso internacional de
finales artísticos 1943-1944", José Mugnos obtuvo el primer y segundo
premios "ex aequo" con sus dos composiciones, superando a consagrados
compositores como Rink, Daniel, Fairhust, Guy, y más de 80 concursantes
más, ante el estupor y la desconfianza de muchos, que no creían que un
ajedrecista tan flojo fuera capaz de crear algo semejante.
La historia de José Mugnos es la del triunfo sobre la adversidad, tal
como Vito Dumas; su infancia la pasó en un hogar muy humilde, donde las
dificultades económicas le impidieron completar sus estudios primarios,
luego fue autodidacto y con su tremenda capacidad de trabajo, jalonada
ya desde los 9 años, cuando murió su padre, debió trabajar en lo que
fuera, logró cultivarse intelectualmente y llegar a ser posiblemente el
mejor compositor argentino de todos los tiempos
Veamos la primera de sus dos composiciones galardonadas. Le recomiendo
que, ya sea aficionado o maestro, intente solucionarlo antes de
proseguir, aunque encontrar la solución es muy difícil, siempre se
aprende y disfruta más si se intenta solucionarlo:
José Mugnos
Concurso ‘Chess’ 1943-1944
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Juegan las blancas y ganan.
Solución:
Demos la palabra al propio Mugnos en su libro "Finales artísticos
razonados" de Editorial Ricardo Aguilera:
La posición del rey blanco en jaque, aunque no sea plausible, es lógica,
posible y fácil de demostrar que pudo derivar de una última jugada
racional: acaba de tomar una pieza adversaria... y luego recibieron ese
jaque vertical que las deja en la situación de marras.
1.Rf5! [Si 1.Re5? sigue 1...Txd2 aprovechando que, como se verá, el rey
blanco ocupa en mal momento, la columna clave, que es la de e, 2.Th1
(tras 2.Te1 sigue 2... Td7! 3.Rf6 Te7! 4.Tg1 Te8!! y con el dominio de
esta columna, las negras están a salvo de cualquier sorpresa, podría
seguir por ejemplo 5.Rg7 Te7+ 6.Rh8 Te8+ 7.Tg8 Txg8+ 8.Rxg8 Rd7=)
2...Te2+ 3.Rf4 Te8!! ( si 3...Tf2+? las negras hubieran perdido por esta
razón 4.Rg3! Tf8 5.Te1! y el dominio de la columna de e define la lucha)
4.Rf5 Tf8+ 5.Re6 Te8+ 6.Rf7 Te7+! 7.Rf6 Te6+ 8.Rf5 Te8!=; 1.Rf7? Tf6+
2.Rg7 Tg6+ 3.Rh7 Th6+= el rey ya no podrá huir del aprisionamiento en
que quedó atrapado.]
El estudio se compone de dos variantes temáticas, analizadas por
separado.
* A) 1...Txd2 2.Th1!! [La segunda jugada de torre, forzosamente, debe
ser a la columna h, para evitar que la del adversario se adueñe de la
columna e, por rara ironía tiene que ser únicamente la del texto, aunque
parezca una contradicción. 2.Te1? Td5+! 3.Rf4 (no se puede cruzar la
columna de e por Td7 seguido de Te7-e8 3.Rf6 Td6+ 4.Rf7 Td7+ 5.Rf8 Te7!)
3...Td4+ 4.Rf3 Td3+ 5.Rf2 Td2+ 6.Rf1 Td1!!; Y si 2.Tg1? sigue 2...Tf2+]
2...Tf2+ [No hay más remedio, las blancas están amenazando mate en 5
jugadas. Y si 2...Td5+? con 3.Re4 termina toda resistencia.] 3.Rg4! Tg2+
4.Rf3! Tg8 5.Te1!! [En el momento preciso, contra cualquier otra jugada
blanca seguiría 5...Te8! y tablas. Con el dominio de la columna vital,
todo el trabajo de las blancas se limita a estrechar el cerco de la
torre enemiga en su último refugio. Es decir que el final prácticamente
ha terminado.] 5...Rd7 6.Rf4 Tf8+ 7.Rg5 Tg8+ 8.Rf6 Tf8+ 9.Rg7 Tc8 10.Rf7
Th8 11.Te2! Jugada de espera ganadora, si 11...Th7+ ( Si 11...Tc8 se
gana con 12.Td2+ etc.; y a 11...Rc8 sigue 12.Rg7 etc.) gana 12.Rg8 etc.
* B) 1...Td5+ 2.Rf4!! [a 2.Re4? sigue 2...Txd2! y ya no hay forma de
ganar. si 3.Re3 Td7 seguido de 4... Te7+ y Te8; Si 2.Rf6?! Td6+ hay que
empezar de nuevo con 3.Rf5!; 2.Re6? Txd2= lleva a una variante
anterior.) 2...Td4+ 3.Re3 Te4+ 4.Rd3 Te3+ 5.Rc2 Tc3+ 6.Rb1! Tc1+ [no hay
que permitir que la Td2 cubra los jaques.] 7.Rb2 Tb1+ 8.Rc3! Tb3+ 9.Rd4
Tb4+ 10.Rd5 Tb5+ 11.Rd6, y ganan, si 11...Tb1 (o bien 11...Tb2 12.Th1
Txd2+ 13.Rc5!) gana 12.Th2 Th1 13.Tg1 y mate.
Maravilloso, ¿no le parece? y lo más increíble es que la solución sea
única.
Tras este extraordinario debut siguió una larga y exitosa carrera. Hasta
1955 Mugnos participó en competencias internacionales con 25 obras, y
nada menos que 23 de ellas fueron premiadas. Por problemas de salud
abandonó la composición, aunque volvió en los años ’70 y se hizo cargo
de la sección de finales de las revistas "Ajedrez" y "Jaque", de
Argentina y España, respectivamente. Cuando falleció colaboraba con la
desaparecida revista argentina "Ajedrez de estilo".
Dejó 4 libros, "Mis mejores finales", "Finales artísticos razonados",
"La historia del final artístico en la Argentina" y una obra póstuma
"200 estudios" gracias a los esfuerzos de su amigo, también compositor,
Ing. Oscar J. Carlsson y de José Copié. |
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PROBLEMA Nº 125 |
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Solución del problema Nº 124. |
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Blancas:
Rg1, Dd2, Te1, Tg5, Cg4, Ab2, a2, c4, g2, h2 (10)
Negras: Rg8, Dd7, Ta8, Tf5, Ag6, Cc5, a7, b7, c7, d6, g7, h7 (12)
Juegan las blancas. |
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Juegan las blancas y hacen tablas. |
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Las
negras tienen dos peones de ventaja, pero su rey está algo expuesto, y
la Ta8 fuera de juego. Otro importante factor es la presencia de alfiles
de distinto color, que hacen que el bando atacante tenga virtualmente
una pieza de ventaja sobre el enroque. Las blancas lo demuestran con
brillantez, dando una importancia capital al Ab2. 25.Ch6+! gxh6 26.Dd4
[Amenaza mate en 2 jugadas con 27.Dh8+ y Dg7.] 26...Ce6 [26...Te5
27.Tgxe5 dxe5 28.Dxe5 solo retrasa la definición.] 27.Dh8+ [27.Txe6 hxg5
28.Te1 es también ganador, por ej.: 28...Te5 29.Txe5 Rf8 30.Te1 Df7
31.Tf1 Af5 32.g4 etc.] 27...Rf7 28.Txf5+ Axf5 29.Df6+ Rg8 30.Dxf5 Cf8
31.Dd5+ Df7 32.Te7! Termina con toda resistencia, tras 32...Dxd5 33.Tg7+
Rh8 34.cxd5, el descubierto es mortal. 1-0.
Harikrishna, P (2680) - Mamedyarov, S (2699) Aerosvit Foros (6),
22.06.2006. |
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Jorge R. Mourrut
de Beauverger (San Isidro - Buenos Aires - Argentina) -
(17/jul/2006)
Quien sepa +
que yo..., es posible que Vito haya sido socio de GEBA....?
mi madre me ha contado que aprendió a nadar con
él....ella tiene 88 años...!!
Ricardo Moya (Río
de Janeiro - Brasil) -
(22/jul/2006)
Finalmente un
homenaje al gran marino.
Durante los años de
1980 viajé con frecuencia a Bs. As. y siempre busqué los libros
de Vito Dumas. Principalmente Los 40 Bramadores, y sin éxito, en
aquel entonces.
Resultaba difícil
entender que un velerista tan importante y tan citado por todos
los grandes navegantes en solitario que vinieron después (Moitessier,
Chichester y otros) estuviera absolutamente olvidado en su
patria y por el mercado editorial de aquellos años.
Fui alumno de un
profesor argentino, que conoció a Vito Dumas. Según mi profesor,
V. Dumas era una personalidad diferente. Un grupo de estudiantes
del cual hacía parte le dio de regalo a Dumas antes de su
histórico viaje alrededor del mundo, un sextante Plath, que en
aquella época era una verdadera joya.
Cuando Dumas volvió
triunfante y mientras todos celebraban, mi profesor fue a bordo
del Legh II y como estudiante de ingeniería tenía curiosidad en
ver el estado del velero; levantó una de las tapas de la sentina
y allí encontró, lleno de herrumbre el sextante Plath que le
habían regalado a Vito.
Felicitaciones por este sitio
Ricardo Moya
Emilio E. Ruiz (Buenos
Aires - Argentina) -
(22/jul/2006)
ERA NECESARIO E
IMPRESCINDIBLE RENDIR TRIBUTO A UN GRANDE DE LA NÁUTICA
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